Aprendizajes a través del conflicto

logo_master  El laboratorio de la nueva educación

Máster en innovación educativa.

Módulo 2: Experiencias.

Profesor: Fernando Trujillo. Invitado: Juán de Vicente Abad.

Este reto del módulo experiencias, consiste en explicar cómo actuaríamos frente a una situación de conflicto.

La situación: durante el patio del recreo, unos chicos y chicas  de la ESO estaban jugando a un juego de “pillarse”, una de las chicas cogió a un chico que estaba quieto, o no jugaba, o no se lo esperaba, y  al chico, al intentar soltarse de ella, se le rompió un poco la camiseta a la altura del cuello, el chico, entonces, agarró a la chica de la camiseta y tiró de ella rajándosela  casi completamente por delante.

Lo primero que haría sería intentar poner mi mente en “no juicio”, y ofrecería a  la chica algo para cubrirse (más que para que se cubra porque tenga la sensación de sentirse protegida o cuidada). Si la situación lo permite,  me retiraría un poco con los dos a un espacio donde pudiéramos hablar en privado.

Como os imagináis, en una escuela tradicional, la opción sería un parte, y probablemente expulsión algún día. Pero con este sistema de “castigos”, no se produce un aprendizaje real sobre el conflicto, hay un agresor, una víctima, y cada uno se queda en su papel, con lo cual, tampoco ayuda a que disminuyan este tipo de situaciones, ni a mejorar las relaciones sociales.

Dentro de otro tipo de estructura de escuela (como las democráticas o las escuelas de las que nos habla Juan de Vicente Abad en su libro escuelas sostenibles en convivencia) se utilizarían prácticas que aceptan que el conflicto  es parte integral de la vida, y nos ayudarían a utilizarlo como una oportunidad  para fomentar el aprendizaje y mejorar las relaciones.

Para mí sería ideal actuar en 2 líneas. Por un lado, con los impicados directamente, y por otro con sus compañeros y demás mienbros de su comunidad educativa.

Durante la reunión con los dos, lo que me gustaría hacer, sería,  intentar acompañarlos con un tono tranquilo  y sin juicios, para que ellos se sientan acompañados y puedan conectar con sus emociones. Mientras, plantearlos una serie de preguntar basadas en las preguntas de las prácticas restaurativas enfocándolas a esta situación en concreto.

En este tipo de prácticas se separa “el acto de quien lo comete”, se hace una distinción entre la conducta, y lo que pensamos de el alumno como persona. Los alumnos sienten que los adultos “hacen cosas CON ellos, no CONTRA o PARA ellos”, como explica Bob Costelo en el Manual de prácticas restaurativas. Nos ofrece también algunas posibles preguntas restaurativas:

  • ¿Qué fue lo que pensaste al ver lo que había pasado?
  • ¿Qué impacto ha tenido este incidente en ti y en otras personas?
  • ¿Qué ha sido lo más difícil para ti?
  • ¿Qué piensas que debe suceder para que las cosas queden bien?

Este tipo de preguntas hacen que los alumnos tengan que plantearse, de forma personal, cómo sus acciones pueden afectar a otras personas, cómo se siente con respecto a lo que ha pasado, posibles soluciones para mejoras, los sentimientos de los implicados en la situación…

Por supuesto cuando hay un comportamiento inadecuado, ellos son conscientes de que tiene consecuencias. En el caso de las escuelas democráticas, o escuelas en las que los alumnos han podido participar en la elaboración de las normas y las consecuencias de incumplirlas, ellos ya son conscientes, y han aceptado de antemano esas consecuencias al formar parte de su elaboración.

Hace cuatro años, en un encuentro sobre otras alternativas para la educación conocí a Derry Hannam. Estuvo hablando sobre un estudio que había realizado por escuelas de todo el mundo donde analizaba el impacto de la participación de los alumnos en la toma de decisiones de una manera más democrática dentro de las escuelas. Entre otras muchas cosas nos explicó cómo los alumnos aceptan mucho mejor las consecuencias de sus actos cuando son ellos los que han decidido, entre todos, cuales son las consecuencias derivadas de esos actos.

Por otro lado, creo que puede ser una situación interesante para que todo el grupo pueda aprender de ella. Se podría hacer un “círculo restaurativo” durante el cual los demás alumnos, profesores…pudieran exponer como se han sentido durante el suceso, aumentando así la posibilidad de ampliar las percepciones de todos sobre lo sucedido.

 

Aquí os dejo unos enlaces y bibliografía donde podéis encontrar más información:
7 Ideas clave. Escuelas sostenibles en convivencia, de Juan de Vicente Abad
Manual de prácticas restaurativas para docentes de Bob Costelo, Joshua Watchel, Ted Wachtel
En este  link podéis encontrar el estudio que realizó Derry Hannam:
lib.store.yahoo.net/lib/educationrevolution/Derry.doc

 

 

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